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FOOD WASTE Y DESPERDICIO ALIMENTARIO. TENDENCIA UPCYCLING

El desperdicio alimentario o food waste supone, a nivel global, cerca de un tercio de la producción de alimentos para consumo humano. En concreto en Europa, aproximadamente 88 millones de toneladas de comida son desechadas cada año. El food waste es un problema que afecta a varios sectores, como el económico, social y medioambiental, con impacto y consecuencias a nivel global.
¿Por qué existen estas pérdidas? Como veremos, las causas son amplias en cada uno de los pasos de la cadena de suministro y producción, y por eso mismo debemos actuar y encontrar soluciones sostenibles que permitan recuperar estos subproductos y utilizarlos con un nuevo valor añadido. De aquí surge la tendencia upcycling, que promueve el reciclaje y la sostenibilidad en la industria agroalimentaria, revalorizando productos habitualmente desechados como food waste para darle un nuevo uso.

¿Qué es food waste?

Una de las primeras definiciones para food waste o desperdicio alimentario viene definida como los alimentos, tanto comestibles como partes no comestibles, retirados de la cadena de suministro, excluidos aquellos alimentos que son utilizados para procesos bioquímicos y de base biológica o para utilizar como pienso animal [1].

Actualmente esta definición ha sido revisada y ampliada en un estudio reciente [2] clasificándola en seis categorías distintas de food waste:

  • Comestible, y que ha sido desechado por parámetros estéticos o de calidad.
  • No comestible de manera natural, como huesos, tendones, hojas, semillas.
  • Residuos industriales derivados del procesado de los alimentos, por ejemplo, peladuras de productos, hojas de frutas y verduras, etc.
  • No comestible debido a causas naturales, por ejemplo, plagas o enfermedades, o cultivos dañados por inclemencias naturales del tiempo.
  • No comestible debido a una ineficaz manipulación del producto, como una refrigeración inadecuada, transporte incorrecto o infraestructuras no adecuadas.
  • No contabilizada, por lo tanto, consideradas pérdidas alimenticias directas.

Con esta clasificación actualizada y detallada, se pueden tomar medidas concretas para mitigar las pérdidas en cada una de las categorías, ya que están repercutiendo e impactando de manera negativa en recursos naturales, porque el food waste o desperdicio alimentario:

  • Consume el 25% del agua utilizada en la agricultura al año.
  • Utiliza el 23% de la tierra arable del mundo, equivalente a la superficie cultivable del continente Africano.
  • Genera alrededor del 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero al año.

Causas del desperdicio alimentario o food waste

En los países desarrollados del primer mundo, las causas del food waste se encuentran sobre todo en el final de la cadena de suministro [3], en concreto:

  • Estándares de calidad, que se reflejan en valoraciones estéticas, de forma, tamaño, uniformidad, rotura, etc.
  • Manipulación y preparación de los alimentos, por ejemplo, en la elaboración de patatas pre-fritas y congeladas; y también pérdidas durante el transporte que pueden alcanzar hasta el 10%.
  • Inadecuadas condiciones de venta del producto en los mercados, por ejemplo, con temperaturas por encima o debajo de lo debido para el producto ya elaborado. Esta en concreto, es la razón de las mayores pérdidas en frutas y vegetales.
  • Falta de planificación a la hora de la elaboración final, por ejemplo, en las cocinas de los colegios o grandes empresas, ya que habitualmente no puede conservarse la comida para el día siguiente.

¿Qué es la tendencia upcycling?

Otra de las soluciones sostenibles para las pérdidas y el desperdicio alimentario es el upclycling, es decir, reciclar estos productos descartados, sobre todo en los primeros pasos de la cadena de suministro por no cumplir estándares de calidad, y revalorizarlos en el mercado para que puedan utilizarse en el desarrollo de nuevos productos alimentarios.

En Agrosingularity, la reducción de food waste y el upcyling forman parte de las bases de sostenibilidad de la empresa, pues trabajamos con productos descartados en post-cosecha o excedentes de la producción, los procesamos de manera adecuada manteniendo sus propiedades, y distribuimos ingredientes en polvo de alta calidad que pueden utilizarse en la industria alimentaria para la elaboración de novel food o como ingredientes habituales en cualquier producto.

Debido a esta tendencia que poco a poco está posicionándose en el sector agroalimentario, se espera reducir las tasas de desperdicios alimentarios gracias a su aprovechamiento y reutilización, promoviendo una sostenibilidad global en la cadena de suministro.

¿Sabías que…?

¿El sudoeste Asiático es el mayor productor de desperdicios a nivel mundial, con cerca de 90 millones de toneladas al año, suponiendo unas pérdidas económicas de 29 billones de USD? [3]

Conclusiones

  • El desperdicio alimentario o food waste puede ser mitigado con buenas prácticas en las distintas partes de la cadena de suministro, que permitan una industria agroalimentaria más sostenible.
  • Gracias al upcycling, la recuperación de subproductos de la alimentación habitualmente considerados food waste, y su revalorización en la industria, podemos decir que la reducción de los desperdicios alimentarios es un hecho.
  • En Agrosingularity estamos concienciados con la tendencia upcycling y trabajamos cada día para reducir el desperdicio alimentario proporcionando al cliente ingredientes en polvo de elevada calidad para incorporar en sus productos.

Referencias

[1] Scherhaufer et al., 2018. Environmental impacts of food waste in Europe. Waste Management 77: 98-113.
[2] Teigiserova, et al., 2020. Towards transparent valorization of food surplus, waste and loss: clarifying definitions, food waste hierarchy, and role in the circular economy. Science of the Total Environment 706: 136033.
[3] Global Food Losses and Food Waste, Save Food Congress, Düsseldorf 2011.